El cuerpo a lo largo del tiempo se aleja de sus movimientos más instintivos para adoptar personalidades corporales, posturas influenciadas por roles sociales y adquiridas por la experiencia, que es la base sobre la que construimos nuestra identidad, nuestro yo. Un yo que se va apropiando de nuestro cuerpo y que asoma, se deja ver, a través del mismo.

Fragmentos suspensivos es un proyecto en el que se realizan una serie de performances que recogen esta acomodación del yo al cuerpo. Empezando por lo más básico, intuitivo y común, como es ponerse en pie y continuando con el andar, así la performer va accionando posibilidades, se busca gestual, corporalmente.

Vídeo, cuerpo, interactividad y sonido conforman un espacio vivo de investigación y reflexión en torno a la identidad. Al igual que somos permanente construcción, esta obra es un proceso continuo: a partir de cada una de las intervenciones se crea un registro videográfico que servirá como material para realizar la siguiente performance y así sucesivamente, suspensivamente…